Vive una caridad sincera y humilde.

Estamos llamados a ser luz con nuestras obras más que con nuestras palabras.

 

29 de abril de 2020 | La Universidad Del Pedregal está afiliada a diversas asociaciones públicas y privadas, una de ellas es la Asociación Mexicana de Instituciones de Educación Superior de Inspiración Cristiana (AMIESIC), cuya Misión es favorecer la sinergia entre las universidades de inspiración cristiana, con el fin de difundir el Evangelio y la vivencia de valores éticos como una propuesta de vida y desarrollo humano.

Uno de sus objetivos es la difusión de la Fe, de la ciencia y la cultura; asimismo, busca abrir espacios de diálogo con los jóvenes, tanto creyentes como no creyentes, con el fin de fortalecer la identidad cristiana de la comunidad educativa y de su personal. Para lo anterior, cuenta con varias vocalías o direcciones: Pastoral; Formación Humanista; y Diálogo, Fe, Ciencia y Cultura. La AMIESIC tiene una doble dimensión de trabajo, una es convocar a las reuniones para colaborar sobre temas muy específicos que atañen a la comunidad estudiantil y a nuestra sociedad; y la otra consiste en hacer difusión de las diferentes actividades que generan las universidades afiliadas, tales como artículos, foros, congresos, documentos, diplomados, comunicados del Papa o de los obispos, entre otros.

Lo anteriormente mencionado es una idea general y muy formal de la AMIESIC, pero el verdadero reto, el cual en repetidas ocasiones se ha planteado en las reuniones, es la falta de credibilidad en la Iglesia Católica y en la Fe por parte de nuestros estudiantes. Este es el verdadero reto que nos interpela como Iglesia creyente; es la voz de un pueblo joven que pide respuestas más contundentes, porque necesita ver la congruencia de nuestra Fe. En la Sagrada Escritura se puede leer la Carta del Apóstol Santiago, Capítulo 2, versículo 14 al 20:

¿De qué le sirve a uno, hermanos míos, decir que tiene Fe, si no tiene obras? ¿Podrá acaso salvarlo la Fe? Si un hermano o una hermana están desnudos y no tienen nada para comer, y uno de ustedes les dice: ?Váyanse en paz, abríguense y coman?, pero no les da lo necesario para su cuerpo, ¿de qué sirve? Así también la Fe; si no tiene obras, está completamente muerta.

Quizá no hacemos ningún mal a nadie, pero en estos tiempos de pandemia y necesidad, ¿hacemos algo bueno por nuestro prójimo? Desde la trinchera en la que nos toca vivir como creyentes de ese Dios de amor, de misericordia, y siguiendo el ejemplo de Cristo, hoy más que nunca estamos llamados a ser luz, luz con nuestras obras más que con nuestras palabras. El presente no es solamente un artículo informativo, es la invitación a vivir una caridad sincera y humilde que se transforma en obras y surge de la llama de la Fe, pues se debe tener cuenta que la vivencia de la Fe no necesariamente se reduce a su dimensión material. Se nos invita a escuchar al que lo pide, comprender y perdonar al que nos ofende, y llevar nuestra Fe por todas esas obras de caridad que podamos realizar. Qué mejor que en medio de este quedarse en casa, ya que no hemos salido de misiones y hemos permanecido en estos días en nuestro hogar, busquemos la gran oportunidad de platicar con quien no nos habíamos dado el tiempo; de solucionar situaciones que traíamos arrastrando, de comprender y tolerar al que se desespera; de brindar nuestro tiempo de calidad; de dar gracias a Dios por tener un empleo y pedir por quien no lo tiene; de dar gracias por poder llevar comida a nuestra mesa; de brindar palabras de aliento a nuestra familia y a las personas a través de nuestras redes sociales, entre muchas otras acciones.

Hoy más que nunca estamos llamados a que nuestra juventud vea una creencia fuerte, sincera y original que vaya de la mano de las obras. La Universidad Del Pedregal siempre se ha caracterizado por su espíritu altruista y solidario en momentos de desgracia, pero esto no sería posible si no nos sumáramos todos, desde la base directiva, el personal administrativo y, desde luego, hasta nuestros estudiantes. Hoy se les invita a vivir una Pascua de caridad con la persona más próxima, pues eso sería la prueba más fiel de que estamos viviendo nuestra Fe.

Encomendemos a nuestra Madre la Virgen María y a San Juan Bautista la Salle, la protección de nuestras familias y que viva Jesús por siempre en nuestros corazones, para poder ser medios a través de los cuales Dios pueda manifestar su amor por sus hijos.

Autor: Mtro. Onofre Maciel Carbajal | Coordinador de Servicio Social. 

Fotografía: Foto de Min An en Pexels.

 Teléfonos: 5594-1290 | 5603-5049 | ext. 211

Correo electrónico: serviciosocial@upedregal.edu.mx

Da clic aquí y síguenos en Facebook | Instagram | Twitter 

¿Conoces nuestra página web? Da clic aquí. 

 Los puntos de vista expresados en este artículo son responsabilidad del autor y no necesariamente representan la posición oficial de los Colegio La Salle de seglares, la Preparatoria La Salle del Pedregal o la Universidad Del Pedregal.